viernes, 21 de junio de 2013

La misma mierda de siempre.

Frustración. Me mosqueo por nada. Por cualquier tontería ya me oyes gritar, el estrés acumulado me pasa factura. Necesito dormir. Las ojeras no son por acostarme a las nueve, son noches en vela que me paso comiendo techo, son hojas de mi libreta que acaban sin espacio para más letras, son bolis sin tinta, son noches de gritar sin romper el silencio. Saco el odio contra mi cada puta noche, no hay ni un día en el que no me diga algún reproche. Me estoy destruyendo, intento que todo mejore, intento ser ese pilar en el que todos se apoyan, pero, estoy destinada a derrumbarme. Estoy cansada de ser la que dice '¿qué te pasa?' todos los jodidos días. No quiero que nadie este mal, pero, como voy a hacerlos felices si no puedo asegurar mi puta felicidad. 
Estoy cansada de realizar estas entradas. Estoy cansada de tener tanta furia en mi interior, de gritar por cualquier tontería, de molestarme por gilipolleces. Estoy harta de que me digan que me ven seria, pero, que nadie se preocupe por el motivo. Estoy un poco harta de estar cansada todo el jodido día y que cuando pueda dormir me venga el puto insomnio. Estoy harta de enfadarme con todo lo que me rodea, de que mis momentos de furia superen a los de relajación. Estoy harta de reventarme los nudillos contra la pared, de joderme la mano cada vez que no consigo algo. Joder, ¿tanto cuesta entenderlo? Quiero TRANQUILIDAD. Quiero descansar, dormir ocho horas, quiero dejar de ver malas caras, de tener que aguantar malas contestaciones y de devolverlas. Quiero dejar de escribir estas mierdas, quiero dejar atrás esta puta frustración. Joder, un poco de tranquilidad, solo pido eso. 

domingo, 16 de junio de 2013

Echando mierda contra mi.

Intento aclararme pero, no me funciona. Intento pensar, pero no me apetece. Sé me da mejor escuchar que hablar de mis mierdas. No me pidas que me sincere contigo, esas cosas no son propias de mi. 
Mataría por poder ser como tú, por poder sincerarme y contar mis problemas sin necesidad de tener un boli en la mano. Odio ser tan cerrada, odio que me cueste tanto abrirme, aunque sea en cosas insignificantes. No puedo decir cosas de mi, temo romperme. Mis problemas son mis problemas, no los voy a compartir, mis mierdas son mis mierdas, comprende que no te las cuente. 
No te ofendas, pero, por mucho tiempo que pasemos juntos, nunca conseguirás que tengamos esa confianza, no es por ti, es por mi. 
Continuo echando mierda contra mi. Es que, joder, no puedo. Soy una puta borde, una inaguantable que es incapaz de hablar de si misma, pero, no puedo cambiar tampoco quiero. Sabrás más de mi por mi blog que por todo lo que te cuente yo en años juntos. Sino, pregunta por ahí, a ver cuantos me conocen. Muchos. ¿Cuántos de verdad? Nadie. No me dejo conocer, no quiero que me conozcan.
Amo escribir porque me da  anonimato. Aquí no hay etiquetas, aquí puedo decir lo que me salga del coño, aquí me encuentro bien, me encuentro libre. Aquí puedo decir lo que siento y lo que pienso sin que venga alguien y me intente dar consejo, sin que me digan que no me raye. Nunca entenderán que voy a hacer lo que me salga de los ovarios.  Yo sé perfectamente lo que tengo o no tengo que hacer, yo hago lo que quiero. Si me rayo es porque me da igual rayarme, si me como la cabeza es porque me da igual hacerlo o no hacerlo. Yo tomo mis puta decisiones, soy yo la que me auto destruyo  Por mucho que lo intentes no me causarás la mitad de daño que me ha causado yo misma. Dejadme en paz. 

sábado, 15 de junio de 2013

Falta de confianza.

Pues aquí sigo, comiéndome la cabeza por tonterías. Y es que, me jode pensar que las personas que tengo a mi lado no me conocen. Me jode pensar que no saben demasiadas cosas de mi, que no saben que me siento incomoda hablando de mi misma, que me cuesta sacar cosas de mi interior. Yo también tengo malos días en los que soy inaguantable e increíblemente borde. Yo también tengo días en los que solo me apetece mirar al suelo y escuchar canciones tristes y llorar.  Y también tengo mis días en los que lo único que hago es reírme de todo, en los que me levanto de buen humor. Tan solo quiero que comprendáis mis cambios de humor, y que, cuando estoy en mis días tristes, realmente no me pasa nada. Solo quiero un poco de tranquilidad.
Me gustaría poder desahogarme con ellos, pero, es que joder, no puedo. Ya sea por su culpa o por la mía, o por los dos, pero, es que no, no puedo. Ellos no me dan lo que me da un folio en blanco, lo siento. 
Intento no cabrearme, intento no ponerme borde, pero, hay cosas que a veces no puedo evitar. Me ponen de mal humor, son problemas y más problemas, y estrés y demás mierdas, y me canso. 
Intento ayudar a gente de mi alrededor, pero no sé de que manera y me lleno de impotencia. Si no, mira a esa chica, J, repleta de problemas que la van devorando, cerrada como la que más, y yo aquí, preguntándole que le pasa y sin obtener ninguna respuesta clara. Sigo sin saber como conseguir su confianza. Me voy del tema, pero me da igual, por mucho que escriba sigo sin aclararme.

jueves, 6 de junio de 2013

Intentos fallidos.

Vuelvo a las andadas. Vuelvo a estar rayada, desanimada. Intento pasar de mierdas y de tonterías, pero no puedo, me afectan. Intento no rayarme, intento olvidar mis problemas, pero no puedo, los recuerdo una y otra vez. Leo esos mensajes que me hacen tanto daño, los leo tantas veces que me los sé de memoria, intento pensar que cuando cuanto más los lea menos me afectará la próxima vez, pero no es así. Duelen como me dolió en el momento que lo leí por primera vez.
Intento no pensar en las intenciones con las que vuelven ciertas personas, intento no pensar en el tema.
Intento que todos esos 'te quiero' no signifiquen nada. Intento no pensar en un futuro, porque, joder, es que, no. Si las cosas fuesen de otro modo, quizás, pero, ahora, no. No debería ni replantearme si las cosas fuesen o no fuesen de otra forma. Han pasado demasiadas cosas, demasiadas como para poder haber algo, es que, joder, no. No puedo, no puedo con este puto tema.
Todo me está superando, me estoy rayando por nada y no puede ser así.
Estoy harta de intentar ayudar a todo el puto mundo, estoy harta de que cuando me preocupe por los demás se cierren en banda y sea imposible saber que coño le pasa. Estoy hasta los ovarios del egocentrismo de todos, hablan de ellos, de sus mierda de problemas, de sus mierda de anécdotas 'graciosas', y yo tengo que estar ahí, escuchándoles, pero,  ¿quién me escucha a mi? Vale. Lo admito. Yo también soy muy cerrada, pero, joder, tampoco me preguntan.
Luego, vienes tú, y de un 'Estoy como siempre' deduces que estoy mal. ¿De donde coño sacas  eso, tío? Que me conoces dices... Tú mismo lo has dicho, no hablamos desde hace tiempo, ¿crees que soy la misma? ¿Crees que sigo en la misma etapa, que sigo estando igual que estaba cuando hablábamos? Pues no, te equivocas. He superado toda esa mierda. Crees conocerme, pero te equivocas. Ninguno de los dos somos los mismos. ¿Qué que ha cambiado en mi? Todo. Absolutamente todo. Bueno, miento, sigo siendo igual, o incluso más borde e insoportable. Ahora escribo con rabia, con odio acumulado. Ya no me sirve de nada escribir, no me desahogo, no aclaro mis ideas, tan solo suelto una pizca del odio que tengo dentro.
Estoy un poco cansada de siempre la misma mierda, estoy cansada que cuando mejor estoy siempre venga alguien a tocar los cojones, a joderme. Estoy cansada de intentar ayudar a todos, de intentar no rayarme, estoy cansada de continuar con mis intentos fallidos. 

miércoles, 22 de mayo de 2013

Escupiendo odio.

Hasta el puto coño. Me tienen harta. Tantos gritos, tantas contradicciones, lo único que hacéis es tocar los cojones. Si no tenéis ni puta idea, callaos coño. Si no es contigo el tema no habrás la puta boca y no me interrumpas si vas a decir mierda. No sé porque te metes si no sabes de que hablamos. ¿De qué coño vas tío? Vas de guay, de liberal, de inteligente, pero tan solo eres un mierda. Te ríes de la gente solo para que no se fijen en tus defectos, que no son pocos. Te crees superior por el simple hecho de hacer un comentario gracioso en contra de alguien, dices paridas buscando una simple sonrisa de una persona, así te sientes importante. Y si no hace ni puta gracia, lo vuelves a repetir, esperando que se ría alguien. Eres penoso tío.

¿Y vosotras qué? ¿Dónde coño estabais cuando algo iba  mal en mi? ¿Dónde coño estabais cuando fallaba y volvía al fondo del abismo? Conmigo no. Solo había una puta persona que estaba a mi  lado todos y cada uno de los días, y eso que está a kilómetros de mi, a muchos kilómetros. Solo estaba él, ayudándome  animándome, apoyando mis decisiones, aguantando mis malos rollos. No, no estabais allí, vosotras ibais a vuestra puta bola. Eso sí, siempre venís a contarme vuestros problemas, vuestras mentiras y vuestras historias de como te dejo aquel. Eso sí, a mi que me den. Como yo no tengo problemas no hay por que preocuparse, ¿verdad?, yo soy inmune a todas esas jodidas mierdas que me lanzan. ¿Sabéis? Yo he estado jodida mucho más tiempo que vosotras, y jodida de verdad. No por vuestros mierda de problemas, joder, que hacéis un mundo de dos gilipolleces. Que os den.

Hoy ando escupiendo odio, estoy harta ya de todos vosotros. No hacéis sino joderme. Pensad en vuestras acciones, pensad en si jodéis o no a alguien. Dejad de ser tan egocéntricos tío. Con tres '¿Te pasa algo?' al año me conformo. ¿Tanto cuesta decirlo?
¿Tanto cuesta preocuparse por alguien que no seáis vosotros? 

Tan solo mierda.

Y las palabras empiezan a salir de tu boca. Salen rápido como balas, pero hacen más daño. Sueltas mierda, hablas mierda, gritas mierdas, estás soltando todo lo que llevas en tu puto interior.
Las lágrimas no logran salir, quieren pero no pueden, el orgullo se lo impide. Ella tiene que continuar con esa mirada fría, insensible. Tiene que continuar sin mostrar un atisbo de debilidad, sino, todos la atacaran, o eso quiere creer. Es por defensa lo que hace, un día fue a ella la que hicieron daño, y ahora, ella hace lo mismo.
Tan solo quiere tranquilidad, dejar de gritar tanto, dejar de hacer esos comentarios tan bordes e hirientes, pero, es que no puede cambiarlo. Intenta ser de otra forma, pero siempre vuelve a lo mismo, no puede resistirse, eso le hace sentirse bien.
¿Os molesta? ¿Os hace daño? Pues jodeos. Es vuestra puta creación, eso es lo que le han hecho y eso es en lo que se ha convertido. Deberíais hacer pensado antes las cosas, quizás todo hubiese sido distinto, quizás, nadie estaría en esa situación si tan solo os hubieseis parado a pensar un minuto en todo lo que estabais haciendo. Pero no lo hiciste. Ahora asume las consecuencias.





domingo, 5 de mayo de 2013

Amor con toques de odio.

Lo último que te escribo. Sé que he roto mi promesa, otra vez, pero lo necesito. Necesito escribir, necesito escribirte. 
Intento olvidarte, de verás que lo intento, pero es que no puedo. Tú nombre retumba en mi mente las 24 horas del día. Por mucho que suba el volumen de la música no se va, por mucho que cante, no se va. Y me siento furiosa por no ser capaz de hacer una puta cosa tan sencilla.
Canto con rabia. Hablo con rabia. Escribo con rabia. Lo hago todo con rabia. Y eso no es bueno. Un día puedo estallar, un día puedo decir todo lo que se me pase por la mente, y puedo asegurarte que de ahí no saldrá nada bueno.
No me tientes tío, no intentes que saque todo lo que llevo dentro, me romperé. Y romperé todo lo que tengo a mi alrededor.
Intento no romperme, intento concentrarme en lo que escribo, pero llevo más de una hora para escribir esta mierda. No lo consigo, pasan los minutos y esto sigue igual. Intento dejar de pensar en olvidar, pero no puedo, es mi meta. Me quedan 19 días para conseguirlo, debo hacerlo. Sé que ya me queda poco, dentro de nada, serás solo un recuerdo, solo serás una experiencia de la que aprender. O eso espero.
Quiero dejar de escribir así. con partes repletas de odio y melancolía. Quiero volver a ser como hace unos pocos meses, no quiero volver a mis épocas malas. Definitivamente,
odio enamorarme.