miércoles, 25 de abril de 2012

Mi futuro.

Hoy, en clase me han propuesto dos opciones para escribir, como sería mi vida dentro de 25 años, o como sería el mundo dentro de 100. En esta ocasión voy a escribir sobre la primera.

Hoy día 25 de Abril, me llamo Ariadna y tengo 39 años, me estoy haciendo mayor, y demasiado rápido quizás. Hoy me voy a tomar la libertad de recordar el pasado, de mirar lo que quería convertirme y compararlo con el desperdicio que es mi vida. Hace unos años cuando tenía 14 justamente soñaba con ir a París, con encontrar a ese chico que me hiciese feliz y con estudiar psicología. Todavía sueño con ir a París, pero ya he perdido las esperanzas de encontrar a ese chico que me enamore con una sonrisa, sinceramente, dudo que exista. Y estudiar psicología se quedo en un anhelo gracias a mi torpeza con las matemáticas. El mundo ha cambiado mucho en estos 15 años, pero no como me esperaba. No hay ni robots ni coches volando por todos lados, lo que hay es una crisis mundial que nadie consigue, ni intenta solucionar. Lo que no ha cambiado ni cambiará es la pobreza, pero ahora esta en un caso extremo. En África ya no mueren niños, ya no muere nadie, pero porque todos ya están muertos. En España, donde sigo viviendo ha habido una guerra civil. El país estaba dividido en dos, los ricos y los pobres, ya no existe la clase obrera, ahora nos llaman los perros. Nos usaban como mascotas, nos consideraban un entretenimiento ya que en esos tiempos nos podíamos llegar a pelear por un buen trozo de pan, y a ellos el pan le sobraba, igual que el dinero. Ahora los pobres son más pobres que nunca, las clases sociales están bien diferenciadas y la vida, no es como era antes. Ahora nos gobierna el partido político ''SP'' -Sin pobreza- Pero lo único que demuestra es que es sin pobreza pero para sus bolsillos. En las calles se esta empezando a oír la palabra ''Revolución'', me siento orgullosa de quién la haya puesto en sus bocas haya sido yo.
Continuará...

sábado, 14 de abril de 2012

Era un día feliz, divertido, exactamente igual que otras fiestas. Celebrábamos la fiesta correspondiente del día de canarias, el 30 de mayo. Estaba feliz, sonreía, cantaba, bailaba y gritaba cuando era correspondiente. Cualquiera diría que estaba alegre, que conocía la verdadera felicidad, y yo, no podía desmentirlo, era la realidad.
Mientras mejor me lo pasaba vino la secretaría con su traje típico y con su moño desarreglado por el ajetreo del día, lucia exactamente igual que los últimos 3 años. Decía que se necesitaba mi presencia en secretaría, que alguien me estaba esperando allí. No sabía quién podía ser, y ahora prefiero no saberlo. Él estaba de pie junto a la puerta, a su alrededor varias amigas mías desesperadas por conocer mi reacción. Creo que no era la que ellas esperaban. De repente pasé de la máxima alegría a la pura rabia, a la furia sin control, y todo por reconocer su cara recién afeitada, necesitaba hacerle saber cuánto asco le tenía, y así lo hice. Allí estaba, a tres pasos de mi, la persona que solía ser mi mejor amigo.
- Lu... Luis...
- ¡Vaya! Parece que te acuerdas de tu mejor amigo- Dijo esbozando una sonrisa ganadora.
Desde que vi su sonrisa supe que era eso lo que quería, que yo me sintiese furiosa, que me enfadase con el mundo. Lo sabía, pero le dí el gusto de verlo.
- ¡Claro que me acuerdo! - Dije mostrando una sonrisa llena de maldad- ¿Cómo olvidar una mierda tan grande?
Tan rápido como vi su cara de sorpresa, me fui. Seguía furiosa, con ganas de gritar, pero claramente no podía. Mientras caminaba pude ver rápidamente un banco apartado de toda la fiesta, así que no dude ni un minuto en irme hacía allí. A los pocos minutos de sentarme llego Alejandra, mi mejor amiga desde los 3 años. Yo buscaba consuelo y ella... ¿ Parecía enfadada?
-Ale... ¿Se puede saber porque estás enfadada?
- No estoy enfadada- dijo bruscamente.
- Ale, joder, que nos conocemos - dije alzando un poco la voz.
- Nada Silvia, no pasa nada.
Ese fue mi límite. Tenía a el que era mi mejor amigo en mi mismo instituto y ahora mi mejor amiga se había enfadado conmigo sin motivo aparente, ¿Qué coño le pasa hoy al mundo?, ¿Quiere destruirme?
- ¡Joder! ¡Pero que coño he echo Alejandra! ¡No he hecho absolutamente nada! - Dije dejando que se apoderase de mi la rabia sabiendo que lo arrepentiría.
- ¡Ese es el problema ! Nunca haces nada. Tenías a tu mejor amigo delante tuya y ¿solo tienes que decirle eso? ¿Sólo tienes que decirle que es una mierda? ¡Después de todo lo que te ha ayudado y tu vas y  le dices eso! - Dijo indignada.
No podía creer lo que oía, mi mejor amiga diciéndome esas palabras tan crueles y echándome en cara mi acción de hace unos minutos. No me lo  podía creer porque ella sabe perfectamente todo el daño que me hizo Luis.
- ¡Sí Begoña. Sólo tenía que decirle eso, me ha ayudado mucho pero también me ha echo mucho daño, joder, que es a mi a quién insulto y no a ti! Adiós Begoña.
Me fui, pero estaba vez del instituto. Había caminado varios metros  y oía sus gritos, oía todos los insultos que gritaba en plena calle contra mi persona, y seguía sin saber porque lo hacía.

viernes, 6 de abril de 2012

Tiempo.

El tiempo es lo más valioso que tengo y lo que más desperdicio. El tiempo es eso que tantos ansían conocer y no pueden ver que es lo que pasa ante sus ojos acompañado de la vida. Estoy cansada de oír esa asquerosa frase que dice '' El tiempo lo arregla todo''. No, el tiempo no va a solucionar tus problemas, el tiempo no va a salvar tu relación, no va a hace que vuelva su amor, el tiempo no va a rescatar esa amistad perdida, no va a hacer aparecer el reencuentro con tu amiga, el tiempo chica, es algo que no te cuida. 
Que decir del tiempo que no sepas ya, puede ser tu amigo o tu peor enemigo, pero algo que debes hacer es cuidarlo, es saber emplearlo. Lo único que te quedara del paso del tiempo es esas fotos viejas y esas arrugas que nunca se podrán perder, lo demás, desaparecerá.

miércoles, 4 de abril de 2012

Mi regla de oro.

He incumplido mi regla de oro, la primera de todas, la que es fundamental, la que decía '' No volver a querer a un ex.'' Es mi regla de oro, no hay que recordar amores perdidos, ni revivir la llama de la pasión NUNCA. No entiendo como te pude decir eso, que tienes novia, ni entiendo como me respondiste con lo mismo, me odio. No puedo seguir así, me tengo que dar cuenta que lo nuestro ya paso, termino y ahora hay que seguir. No voy a cometer el error de volver a pasar de ti, pero si te voy a convertir en un amigo, no en un deseo. 

sábado, 31 de marzo de 2012

Te tengo asco.

Te tengo asco, no entiendo como puedes abandonar a un hermano así. Sé que os habéis peleado, os habéis dicho de lo peor, y eso os parecía poco, pero, es tu hermano joder. Sabes que lo está pasando mal, sabes que no esta bien, y tu solo eres capaz de decir, `tiene otra hermana´. Has hecho que le tenga asco a mi propia madre, has hecho que todo lo bueno que veía en ti, todo eso, se vaya a la mierda con 3 palabras. ¿De verdad vale la pena, mamá?, ¿De verdad te sientes indiferente al ver a tu hermano sufrir? Yo juraría que no eras así, pero se ve que me equivoque. No entiendo como puedes dejar de lado a alguien, sangre de tu sangre, hermanos. De verdad, me has fallado, mamá. 

Ese banco.

No eres para mi, lo sé, pero eso no va a cambiar lo que siento, por desgracia. Todavía me siento en ese banco que presencio tantas historias, incluida la nuestra. Todavía lloro recordando lo que pudimos ser y no fuimos, recordando lo que fuimos y ahora no somos. Me siento en ese banco a ver esos nombres que tanto tu, como otros dejaron hay como presente. Todavía tengo el sabor de tus labios en los míos, no quiero que ese sabor  se vaya, deseo que perdure. Echo de menos esos Te quiero dichos por tus labios, esos abrazos que me llevaban al cielo, esas tardes viendo esas comedias románticas que tanto odias pero que veías por mi, echo de menos esas tardes en las que deberiamos estar estudiando pero en cambio, estábamos en mi habitación bailando y haciendo el tonto, echo de menos cuando me llamabas pequeña, echo de menos todas esas promesas que quedaron en el recuerdo de uno de los dos, echo de menos, todo lo que fuimos, todos esos besos y caricias que un día nos dimos, y que nunca más lo haremos.


Me has fallado.

Me has fallado, no creía que fueses así. Sé que yo te he fallado un número incontable de veces, pero tú eras mi modelo a seguir. Todavía no me creo que pienses así, que pases tanto de tus hermanos, que te da igual lo que les pase y que pienses que solo te van a utilizar. No entiendo que tú, la que me das ejemplo, pretendas que me lleve bien con mi hermano, cuando tú, no te hablas con los tuyos. Deberíamos ser una puta familia normal, y en cambio, ¿qué somos?, no somos ni una familia. Estoy cansada de no poder hablar con la gente que quiero, estoy cansada de tener que callarme tantas cosas, simplemente, por que no grites, por que no te pongas nerviosa, y porque no me pongas nerviosa a mi. Estoy cansada de tener que mendigar unas palabras de cariño... ¿Cuándo fue la última vez que me dijiste te quiero, mamá? Yo no la recuerdo. Estoy cansada de tener que callarme todo lo que pienso, simplemente por no tener más peleas. Estoy cansada de mi familia, estoy cansada de la vida que llevo en general. Pero sobretodo, estoy cansada de las decepciones.